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Cómo la oportunidad verde de África puede transformarla de exportadora de recursos a potencia industrial

África posee una enorme riqueza de minerales clave para la transición energética mundial, como cobre, litio y cobalto. Se estima que su población alcanzará los 2.500 millones en 2050, con su fuerza laboral casi duplicándose a 1.560 millones. Para aprovechar su riqueza natural, los gobiernos y empresas africanas deben impulsar políticas industriales que vayan más allá de la mera extracción de recursos.

Actualmente, África exporta grandes cantidades de materias primas y luego importa productos terminados a precios elevados. Para revertir esta tendencia, el continente debe desarrollar industrias locales, especialmente en tecnología verde y fabricación de baterías. La Agencia Internacional de Energía (IEA) informó que la inversión global en baterías para vehículos eléctricos (EV) aumentó ocho veces desde 2018, alcanzando 150 mil millones de dólares en 2023. Se espera que toda la cadena de baterías de iones de litio crezca más del 30% anual hasta 2030, cuando podría superar los 400 mil millones de dólares.

Algunos países ya están avanzando en esta dirección. Marruecos, por ejemplo, ha atraído inversiones como la gigafábrica de baterías de GOTION High-Tech, valorada en 6.4 mil millones de dólares, que generará 25.000 empleos. Asimismo, Zambia y la República Democrática del Congo están explorando la creación de centros regionales de producción de baterías.

Infraestructura e inversión: claves para el crecimiento

El desarrollo industrial depende de una infraestructura adecuada, pero África aún enfrenta deficiencias en energía, transporte y logística. Casi la mitad de la población carece de acceso a electricidad confiable. Sin embargo, las energías renovables podrían ofrecer soluciones. La energía hidroeléctrica en el Congo y Zambia ya es una fuente clave, y proyectos como la Gran Presa Inga podrían generar 40GW de electricidad, impulsando la industrialización.

Además, modelos descentralizados como el metro-grid de Nuru, respaldado por la Corporación Financiera Internacional, buscan proporcionar electricidad a 5 millones de personas, consolidándose como el mayor sistema de mini-redes de África Subsahariana.

Hacia un futuro verde e inclusivo

África tiene la oportunidad de industrializarse sin repetir los errores ambientales del pasado. Para ello, es clave fomentar energía renovable, minería responsable y tecnologías eficientes. Además, las inversiones deben beneficiar a comunidades marginadas, mujeres y jóvenes, garantizando un desarrollo equitativo.
Al capturar más valor dentro de la cadena de energía limpia, África puede elevar el nivel de vida, reducir la desigualdad y avanzar hacia la autosuficiencia económica. Con una población joven y recursos abundantes, el momento es ideal para que el continente se convierta en un actor clave en la revolución energética global.

Este artículo es parte de Centre for Advanced Manufacturing and Supply Chains

Fuente: weforum.org 26/03/2025

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