
Un ejemplar de rinoceronte blanco del sur recibió atención veterinaria de emergencia en la reserva natural de Ol Pejeta, en el centro de Kenia. El animal presentaba una lesión en una extremidad que comprometía su movilidad.
La rápida reacción del equipo especializado evitó que la dolencia derivara en un problema mayor. La intervención consistió en limpiar la herida y aplicar un tratamiento para favorecer la recuperación.
La actuación forma parte de los protocolos de vigilancia que la reserva mantiene sobre su población de rinocerontes, una de las más importantes de África oriental. La detección temprana de incidentes resulta clave para garantizar la salud de individuos tan valiosos.
Ol Pejeta es conocida por sus programas de conservación pioneros, que van desde la protección diaria frente a la caza furtiva hasta el cuidado clínico de animales vulnerables. La combinación de seguridad y medicina de campo ofrece un modelo de gestión referente a nivel internacional.
El episodio refleja también la complejidad de preservar grandes herbívoros en espacios abiertos, donde cualquier herida puede transformarse en un riesgo grave si no se actúa a tiempo.
La difusión del rescate, recogida en un vídeo que circula en redes sociales, muestra no solo la destreza del personal implicado, sino también la dimensión emocional de quienes luchan por mantener vivas especies icónicas de la sabana africana.
Fuente: @africansafariconservation; olpejetaconservancy.org