
Saint-Louis, antigua capital colonial en la desembocadura del río Senegal, vuelve a situarse en el mapa cultural gracias a un proyecto singular: el MuPho.
En 2017, el empresario y mecenas Amadou Diaw decidió transformar varias casas históricas de la ciudad en un museo vivo, dedicado por completo a la fotografía africana.
El complejo, concebido como un “archipiélago urbano”, reúne siete viviendas rehabilitadas que se conectan entre sí. Cada una alberga colecciones que recorren casi dos siglos de imágenes.
Las salas muestran desde daguerrotipos del siglo XIX hasta retratos de la independencia y propuestas contemporáneas. La narrativa visual convierte a la ciudad en un álbum colectivo.
Para Diaw, Saint-Louis no es solo un museo al aire libre, sino un lugar donde la memoria y el presente dialogan. La fotografía actúa aquí como su idioma más universal.
Fuente: aps.sn; lepoint.fr