
Desde Kenia, la ingeniera Norah Magero lidera un proyecto que está cambiando la logística sanitaria en zonas rurales: el VacciBox, una nevera solar portátil fabricada de manera local. Este dispositivo permite transportar vacunas de forma segura en comunidades sin acceso a electricidad, reduciendo las brechas en la atención médica básica.
Magero, especialista en energía renovable y tecnología de la salud, es cofundadora y directora ejecutiva de Drop Access, una empresa social que apuesta por la innovación local. Su iniciativa surgió como un contenedor para conservar leche de pequeños productores, pero la pandemia la orientó hacia la distribución de vacunas en áreas remotas.
El VacciBox incorpora un sistema inteligente que controla temperatura, batería y ubicación, con un diseño ligero que facilita el transporte en bicicleta o incluso a pie. El cambio hacia la producción nacional, en lugar de importar modelos costosos e ineficaces, permitió abaratar precios y generar empleo en un país con gran talento pero escasos recursos para la fabricación tecnológica.
Los resultados han sido significativos: la vacunación aumentó hasta un 150 % en comunidades rurales, con más de 700.000 dosis distribuidas y un impacto directo sobre 250.000 personas. El dispositivo ya se ha extendido a países vecinos como Costa de Marfil y Tanzania, consolidando a Drop Access como un referente en innovación africana.
El reconocimiento internacional no tardó en llegar. En 2022, Magero fue la primera keniana y segunda mujer en recibir el Africa Prize for Engineering Innovation de la Real Academia de Ingeniería del Reino Unido. Además, ha sido distinguida por el Gobierno de su país por sus aportaciones al acceso energético en comunidades vulnerables.
Más allá de la tecnología, Magero defiende la necesidad de derribar las barreras que enfrentan las mujeres en el sector científico. Recuerda que en sus estudios de ingeniería apenas había una mujer por cada diez hombres y reivindica la importancia de impulsar vocaciones femeninas. Su objetivo es claro: un África capaz de diseñar, fabricar y sostener sus propias soluciones tecnológicas, generando empleo y desarrollo desde dentro del continente.
Fuente: biznakenya.com; mujeresconciencia.com