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Turquía ofrece ayuda a Somalia para frenar la pesca ilegal

Somalia pierde aproximadamente 300 millones de dólares al año debido a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada en sus vastas aguas. Con la costa más extensa de África, 3.333 km a lo largo del océano Índico y el golfo de Adén, sus mares son un recurso valioso tanto para operaciones legales como ilícitas de pesca.

La debilidad gubernamental, la inestabilidad política y la falta de aplicación efectiva de la ley han exacerbado el problema. Para abordar esta situación, Turquía y Somalia firmaron en febrero de 2024 un memorando de entendimiento por el cual las Fuerzas Armadas turcas colaborarán en la seguridad marítima y el cumplimiento de la ley durante los próximos 10 años.

La pesca ilegal en Somalia es llevada a cabo mayormente por embarcaciones extranjeras de países como China, Irán, Corea del Sur, Taiwán y España. Algunas de estas obtienen licencias de forma fraudulenta y no informan sobre sus capturas, vendiendo el pescado en mercados internacionales. Además, ciertos estados federales somalíes, como Puntlandia y Somalilandia, emiten licencias sin consultar al gobierno central, agravando el problema.

En los años 2000, la sobreexplotación de los recursos marinos llevó a pescadores somalíes a recurrir a la piratería como medio de subsistencia. Aunque las intervenciones de fuerzas navales internacionales redujeron esta amenaza, recientes ataques hutíes en el mar Rojo han generado temores sobre su posible resurgimiento.

Un socio estratégico

Desde la visita del presidente Recep Tayyip Erdoğan a Somalia en 2011, Turquía se ha convertido en un aliado clave, invirtiendo más de 100 millones de dólares en infraestructura, educación y seguridad. Además, ha impulsado la exploración de hidrocarburos en aguas somalíes.

El acuerdo marítimo actual permitirá a Turquía reforzar la capacidad naval de Somalia mediante entrenamientos, operaciones conjuntas y dotación de equipos. A cambio, Turquía recibirá el 30% de los ingresos de la zona económica exclusiva somalí y acceso a la exploración de petróleo y gas, cuyas reservas podrían alcanzar los 30.000 millones de barriles.

El pacto genera incertidumbre en regiones semiautónomas como Puntlandia y Somalilandia, que tienen acuerdos similares con otras potencias regionales. Además, el reciente acuerdo entre Etiopía y Somalilandia, que otorga a Etiopía acceso al mar a cambio de su reconocimiento de Somalilandia, ha generado tensiones con Somalia. Turquía ha mediado en estas disputas, logrando cierta distensión con la Declaración de Ankara en diciembre de 2024.

Sin embargo, el creciente protagonismo de Turquía en Somalia podría incomodar a potencias como EE. UU., EAU, Egipto, Qatar, Reino Unido y China, que han invertido en sectores clave del país. Un posible distanciamiento de estos actores podría ralentizar la recuperación somalí.

Somalia deberá equilibrar su alianza con Turquía y la cooperación con otros socios internacionales para garantizar tanto la seguridad de sus aguas como su estabilidad económica y política.

Fuente: issafrica.org 13/03/2025

Este artículo fue publicado originalmente por ENACT.

 

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