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Welcome Africa, un camino de ida y vuelta

LA OTRA ORILLA

Juan Manuel Pardellas 

Primero, llegué a África a través de la música. Con apenas 19 años, vi a Bob Geldof y el festival Live Aid. Poco después, devoré cada surco del álbum Graceland de Paul Simon y supe de la Sudáfrica de Mandela en prisión. Caí rendido ante artistas como maliense albino Salif Keita, la sudafricana Miriam Makeba, la dama de los pies descalzos Cesaria Evora, el guineano del Yeke Yeke Mory Kanté, o el también empresario y político senegalés rey del mbalax Yossou NDour.

En 2001 mi vida dio un vuelco. Llegaban a Canarias frágiles barcas de madera llenas de mujeres, hombres, niños y bebés. Algunos morían en menos de dos metros de agua. En mitad de la noche, zarandeada por el océano, Fatiha Nadir parió a Sheima en la patera, Tina Osazee que sobrevivía en Nigeria vendiendo hojas de calabaza, la marfileña de ojos almendrados Salimata Sangare, Taylor se metió en el hueco del timón de un enorme carguero porque admiraba y quería conocer al futbolista Messi, El Hadj Sano y los náufragos momificados de Barbados y muchos más me abrieron su corazón, en mis once años como corresponsal de El País, me contaron sus vidas, y sus terribles historias sembraron en mí la necesidad de entender y de conocer a sus familias, oler los frutos maduros, el pescado ahumado y probar sus maravillosas cervezas en atardeceres de mil tonalidades naranja.

Ellos inspiraron los reportajes recopilados en Héroes de ébano (Premio Ernesto Salcedo, traducido también al francés y al wolof, Ediciones Idea), el emotivo trabajo de Finca Machinda (Canarias3puntocero Ediciones) y mi último trabajo, En este gran mar (Gaveta Ediciones, distribuido por Interleo). En Rabat pisé esa tierra tan especial por primera vez y ya no quise salir del continente.

Reverte, Kapuscinski, Sami Nair, Chimamanda, Soyinka, las crónicas de Nicolás Castellano y Xavier Aldekoa, el ejemplo de Chema Caballero, pero, sobre todo, dos buenos amigos, el mítico corresponsal de EFE Saliou Traore y mi querido profesor de literatura española en la Universidad Cheik Anta Diop de Dakar, Amadou Ndoye, me enseñaron a entender y a ver África como si mi piel fuera más oscura. Y así, siento que cada país que revisito o piso por primera vez me acoge como uno más. He recorrido una decena de países del continente vecino y espero tener suficiente vida y fuerzas para seguir aprendiendo.

Y en la madurez y mucha más serenidad de mi carrera, me tocaba dar un paso más. Welcome Africa nace desde el compromiso personal de una nueva forma de entender el continente, de escuchar y aprender. Lo hace desde Canarias, uno de los lugares del planeta más de actualidad por la llegada de barcas y la tragedia que supone la búsqueda de una vida mejor y las muchas vidas que se pierden en el intento. Moralmente estamos obligados a conocer más y mejor a nuestros vecinos.

El periodista y productor digital Javier Zerolo inspiró y me acompaña en esta aventura.

Espero que en poco tiempo se convierta de un proyecto personal a un medio global, en tres idiomas, con voces conocedoras, nativas y descendientes que espero encontrar en Europa, África y América, y que cada día podamos contar cada día con más colaboradores y patrocinadores que hagan viable esta aventura. Welcome Africa no es una ong, sino un nuevo medio que viene a ocupar un espacio informativo prácticamente vacío.

Nada de tópicos, ni bulos, ni miedos. Nada de buenismo ni neocolonialismo. Mucho de espejo y de aprender. Solo conocimiento mutuo e interés. Ocurren muchas cosas positivas y esta puede ser una buena plataforma para divulgarlo.

Espero contar con todo su apoyo.
Bienvenidos a África.

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