
Trabajadores, empresarios y gobiernos africanos coinciden en una idea fundamental: el crecimiento económico debe generar mejores oportunidades laborales. Una nueva investigación de la Organización Internacional del Trabajo analiza esta cuestión en cinco países africanos.
El estudio incluye Ghana, Kenia, Mozambique, Sudáfrica y Uganda como representación de diferentes realidades económicas del continente. Los resultados muestran un amplio consenso entre los principales actores económicos y sociales.
Todos consideran necesario conectar las políticas comerciales con estrategias capaces de favorecer el empleo. La investigación también destaca la importancia del diálogo social para conseguir que las inversiones produzcan beneficios más amplios.
El comercio internacional puede convertirse así en una herramienta para mejorar las condiciones laborales. La inversión extranjera también puede contribuir a crear empleos cuando está acompañada por políticas adecuadas.
La OIT considera especialmente importante integrar las cuestiones laborales dentro de las decisiones económicas. Esta perspectiva adquiere relevancia mientras las economías africanas aumentan su integración regional y mundial.
El diálogo entre empresas, trabajadores y administraciones aparece como una herramienta para anticipar los cambios del mercado laboral. También permite identificar nuevas necesidades de formación relacionadas con las transformaciones productivas.
La propuesta busca que el crecimiento económico tenga una traducción concreta en oportunidades para las personas. África avanza así hacia un modelo en el que comercio, inversión y empleo puedan reforzarse mutuamente.
Fuente: ebs.publicnow.com
