La historia de Ousman Umar se ha convertido en un ejemplo de superación personal. Su trayectoria ha inspirado ahora una película basada en su experiencia vital. Nacido en una pequeña aldea de Ghana, creció en un entorno marcado por las dificultades económicas. Desde niño soñaba con encontrar nuevas oportunidades lejos de su país.
Con apenas 13 años, decidió emprender un arriesgado viaje hacia Europa. Su objetivo era alcanzar un futuro que imaginaba lleno de posibilidades. Durante cinco años atravesó situaciones extremas. Recorrió el desierto del Sáhara, sufrió la dureza de la migración irregular y llegó a estar encarcelado.
La travesía culminó con un viaje en patera pese a no saber nadar. En el camino perdió a varios compañeros, una experiencia que marcó profundamente su vida. Al llegar a Barcelona se encontró solo y sin recursos. Tampoco dominaba el idioma ni conocía a nadie que pudiera ayudarle en sus primeros pasos.
Su destino cambió al conocer a Montserrat, una mujer que decidió tenderle la mano. Lo que comenzó como un gesto solidario terminó convirtiéndose en una relación familiar. Ousman asegura que aquel encuentro transformó por completo su existencia. Considera que recibió una nueva oportunidad para construir el futuro que siempre había deseado.
Impulsado por su interés por aprender, continuó formándose hasta desarrollar diversos proyectos sociales. Con el tiempo creó una organización dedicada a apoyar a otras personas. Su experiencia de lucha, resiliencia y solidaridad ha servido de inspiración para la película «Viaje al país de los blancos», que acerca su historia al gran público.
Fuente: Antena 3
