
La selección de Túnez afronta el Mundial de 2026 con renovada ilusión, decidida a superar sus límites históricos y consolidarse como un equipo competitivo en el escenario internacional. Los conocidos como las Águilas de Cartago lograron su clasificación tras una sólida fase eliminatoria, destacando por su orden táctico y consistencia defensiva durante todo el proceso.
Será su séptima participación en una Copa del Mundo, confirmando su condición como uno de los combinados africanos con mayor presencia histórica en el torneo. A pesar de su regularidad clasificatoria, Túnez aún no ha logrado avanzar más allá de la fase de grupos, objetivo que se plantea como principal desafío en 2026.
El equipo está dirigido actualmente por Jalel Kadri, técnico que ha apostado por un estilo equilibrado basado en disciplina táctica y aprovechamiento de espacios. Entre sus jugadores actuales destaca Youssef Msakni, capitán y referente ofensivo, conocido por su técnica, experiencia y capacidad para marcar diferencias en momentos clave.
También sobresalen futbolistas como Wahbi Khazri, autor de goles importantes en competiciones internacionales, y Hannibal Mejbri, joven talento con gran proyección. En el mediocampo, jugadores como Aïssa Laïdouni aportan intensidad, recuperación y equilibrio, siendo piezas fundamentales en el esquema táctico del equipo.
La defensa cuenta con nombres como Montassar Talbi, que brindan seguridad y consistencia ante rivales de alto nivel competitivo. En la portería, Aymen Dahmen se ha consolidado como una opción fiable gracias a sus actuaciones en torneos recientes.
Históricamente, Túnez logró su primera victoria mundialista en Argentina 1978, cuando derrotó a México, convirtiéndose en el primer equipo africano en ganar un partido. Ese triunfo marcó un antes y un después para el fútbol africano, abriendo el camino a futuras generaciones en competiciones internacionales.
Otra anécdota recordada ocurrió en el Mundial de 2006, cuando Túnez protagonizó partidos muy disputados frente a selecciones europeas de gran nivel. Más recientemente, en 2022, el equipo logró una histórica victoria frente a Francia, vigente campeona del mundo, demostrando su capacidad competitiva.
Ese resultado fue celebrado como un logro significativo, pese a no alcanzar la clasificación a la siguiente ronda del torneo. A lo largo de los años, Túnez ha contado con figuras destacadas como Tarak Dhiab, uno de los jugadores más emblemáticos de su historia.
El estilo de juego del equipo se caracteriza por su disciplina defensiva, presión organizada y transiciones rápidas hacia el ataque. De cara al Mundial de 2026, la selección presenta un equilibrio entre experiencia y juventud, con varios jugadores en pleno crecimiento deportivo.
La afición tunecina, conocida por su pasión y fidelidad, acompañará al equipo con entusiasmo en cada partido del torneo. Si logra mantener su solidez y mejorar su eficacia ofensiva, Túnez podría finalmente romper la barrera de la fase de grupos en el Mundial 2026.
